Aumento de Mama, ¿cómo, cuándo, dónde y por qué?

Estética del pecho femenino
La forma femenina es importante a nivel psicológico y para la vida de relación de la mujer.

Este es uno de los posts más completos sobre la intervención de mama en Reconstrucción de (…) Empezaremos por el final! 🙂

¿Por qué un aumento de mamas?

El aumento del tamaño del pecho por motivos estéticos es una de las intervenciones más realizadas en cirugía plástica. Los motivos para realizar un aumento de mama pueden ser variados, pero en general los casos más agradecidos son los de aquellas mujeres en las que no se produjo desarrollo del tejido mamario durante la adolescencia.

La falta de desarrollo mamario no constituye un problema de salud en sí mismo. Pero se debe reconocer que las mujeres que sufren poco desarrollo mamario pueden ver menoscabada su autoconfianza por la falta de una forma (fisionomía) femenina, lo que puede repercutir en sus relaciones sociales y en sus relaciones íntimas con la pareja.

El aumento estético de mama por tanto puede cumplir una función estética, pero también una función psicológica en la paciente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como el bienestar físico, mental y social.

De tal manera, según defiende la OMS, la esfera psicológica y social están íntimamente relacionadas con la salud y por tanto un aumento de mamas por motivo estético puede mejorar la salud y la calidad de vida de las pacientes.

El aumento de mama puede ayudar a las pacientes a recobrar una fisionomía femenina, fomentado la autoconfianza y mejorando la salud psíquica y la vida de relación.

Según se acaba de publicar en un estudio, las mujeres que se intervinieron de aumento de mama mejoraron su calidad de vida, medida con cuestionarios científicamente validados y de forma estadísticamente significativa.

¿Cómo se decide el tamaño de implante (prótesis) de mama que mejor me queda?

Una de las cuestiones más fundamentales durante la preparación para una intervención de aumento de mamas es decidir el tamaño deseado para el implante. El resultado final del tamaño del pecho vendrá determinado por la cantidad de grasa que la paciente tiene por debajo de la piel, por el tamaño de la glándula mamaria y por el tamaño y forma del implante que se coloque y por la forma del tórax.
Habitualmente las pacientes suelen pedir un resultado de pecho a la que suelen referirse como  “una 90 ó 95”.
Sin embargo, en realidad esa medida de 90 centímetros sólo se refiere al contorno del tórax, y no al tamaño de la mama. El tamaño de la mama se suele designar por el tamaño de la “copa” de sujetador, con letras en orden creciente “A”, “B”, “C”,… Esta designación está sujeta a cambios por las marcas comerciales de sujetador y por el país en uso.
¡IMPORTANTE!
En España los fabricantes de sujetadores y sostenes se guían por la talla francesa de la copa, y no por la europea.
 
Frutos redondos
Para unos resultados naturales, lo más importante es respetar las dimensiones que la paciente tiene. Las medidas exageradas pueden perjudicar la salud de las pacientes.

Para unos resultados naturales, lo más importante es respetar las dimensiones que la paciente tiene.

  1. El implante más adecuado suele tener un tamaño ligeramente menor que el ancho de la mama antes de operarse, ya que el ancho de la mama aumenta debido a la grasa de debajo de la piel.
  2. La altura del implante depende de la localización del pecho en el tórax. Los pechos más bajos requerirán implantes más alargados. Lo normal es que los implantes tengan una forma concéntrica.
  3. Por último, para mantener la armonía existen diferentes “proyecciones”. La paciente qué más quiera que se note el aumento puede optar por una mayor proyección, mientras que aquéllas que prefieran que no se note tanto, pueden optar por proyecciones moderadas. Nuestra recomendación suele ser una proyección moderada o “moderada plus”.
 
Desde la introducción de los implantes de gel de alta cohesividad se ha logrado una forma estable del pecho, con excelentes resultados estéticos. Y este cambio ha modificado también la manera de elegir los implantes. Actualmente los fabricantes de implantes mamarios disponen de una amplia gama de implantes que depende sobre todo del  ancho de la mama (en centímetros). El valor final del volumen o de los centímetros cúbicos vendrá determinado por las tablas que los fabricantes ponen a disposición de los especialistas, que incluyen en ellas las variables mencionadas anteriormente.
Un reciente estudio ha mostrado que las pacientes y cirujanos plásticos que decidían el tamaño del implante apoyándose en las medidas del ancho de la base de la mama presentaban menor riesgo de reintervención por mala elección del tamaño del implante, en comparación con aquéllas que decidían en función de los “gramos o los centímetros cúbicos”. Este fenómeno supone un cambio muy importante en cirugía plástica, ya que durante varias décadas el volumen del implante se decidía en función del volumen de aumento deseado, por lo que existía un riesgo de perder la armonía corporal, necesitando reintervenir para cambiar el implante por uno más adecuado.
Elegir el tamaño del implante basándose en el ancho natural de la mama permite minimizar los riesgos de complicaciones y elegir el tamaño del implante más adecuado al tamaño de la paciente manteniendo la armonía.
 Otros aspectos que pueden afectar a la decisión en la elección del implante pueden tener relación con intervenciones previas, tamaños previos, posición, tipo de aumento (estético o reconstrucción) o edad de la paciente.
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Últimamente parece que las pacientes piden aumentos mamarios menos voluminosos que en los años precedentes. Esta actitud parece que puede ser interesante y beneficiosa para las pacientes por varios motivos:
  1. Las mamas más naturales son aquellas que tienen un tamaño más armonioso y acorde al cuerpo de la persona. La desproporción entre el tamaño de la mujer y el de la mama puede dar aspecto de obesidad y de artificialidad. En ese sentido me gustaría apuntar que si observáis a las modelos profesionales, no suelen tener unos pechos enormes, más bien moderados. Además los aumentos moderados permiten a la mujer tener unas formas más femeninas sin que “se note” que se han operado.
  2. En segundo lugar las mamas de tamaño moderado suelen aguantar mejor  el paso del tiempo. Las mamas más grandes y pesadas tienden a caer más con los años, mientras que las más pequeñas tienen más probabilidades de conservar su forma. Además la piel que se ha estirado mucho sufre cierta atrofia, por lo que el resultado es menos natural y la prótesis se nota más.
  3. En tercer lugar, con el paso de los años es posible que se requiera alguna intervención en caso de rotura del implante, o de que se haya perdido la forma inicial de las mamas. La intervención suele ser más sencilla cuando los volúmenes que se untilizaron en la primera vez fueron más pequeños. La evolución natural a la caída de las mamas (ptosis) puede resolverse hasta cierto punto aumentando ligeramente el implante mamario durante la intervención de recambio de prótesis.

En general es recomendable asegurar muy bien en las entrevistas antes de la intervención qué tipo y tamaño de implante se va a utilizar, y que tanto la paciente como el médico puedan explicar sus puntos de vista y sus deseos de forma franca y con confianza, para llegar a la mejor decisión posible.

¿Cuándo se puede realizar un aumento de mama?

En general nosotros contemplamos la realización del aumento mamario desde el final de la dependencia económica de los padres, momento en que las pacientes ya han adquirido una madurez que les permite tomar sus propias decisiones y probablemente asumir los costes de la intervención.

Huimos de las intervenciones quirúrgicas como premio o regalo durante la adolescencia y el periodo estrictamente estudiantil de las pacientes.

Las pacientes que deseen dar lactancia no tienen que esperar obligatoriamente a haber cumplido sus deseos de crianza, ya que la cirugía de aumento de mamas no suele impedir la subida de la leche ni una buena alimentación de los bebés. La presencia de implantes mamarios de silicona no contraindica la lactancia materna.

¿Cómo se hace el seguimiento de un aumento de mama?

Una vez se ha realizado una intervención de aumento mamario, es importante no perder de vista ciertos aspectos que permiten disfrutar de un excelente resultado y pueden evitar algunas complicaciones.

Las pacientes pueden ducharse a las 24 horas de la intervención, y el primer baño se puede realizar transcurrida una semana. Recomendamos caminar desde el primer día de la intervención. El grado de molestia depende de varios factores. Por lo general, las pacientes con poco desarrollo de la mama estarán más molestas durante los primeros días. En cambio aquéllas  que se intervienen de recambio protésico presentan muchas menos molestias, ya que la piel ya se encuentra distendida antes de introducir el nuevo implante.

En principio, no es necesario tomar antibióticos después de la intervención salvo que haya signos de infección o que alguna otra condición lo aconseje. Sólo mantenemos los antibióticos en caso de presencia de hematoma o mientras la paciente es portadora de drenajes aspirativos.

En cuanto a los drenajes aspirativos solemos utilizar drenajes aspirativos tras la cirugía de aumento mamario ya que permiten evacuar el líquido interno que de forma natural se produce tras una intervención quirúrgica. Este líquido, dejado en el interior y en contacto con material protésico puede infectarse o tardar en absorberse, lo que puede favorecer la aparición de contractura capsular. En nuestra práctica diaria, y pensando en la seguridad de nuestras pacientes, mantenemos los drenajes aspirativos hasta obtener menos de 30 ó 40 mL en 24 horas.

Drenajes líquido periprotésico.
Los drenajes evitan que se acumule líquido alrededor de la prótesis y así se previene el desarrollo de contractura capsular.

En las incisiones quirúrgicas, se puede utilizar apósitos adhesivos tipo Steri-Strip o similar que  pueden ayudar en la cicatrización durante los 6 meses siguientes a la intervención, y sirven además a las pacientes para recordarles que no deben realizar movimientos bruscos durante las primeras semanas. 

Cuando se han utilizado implantes mamarios lisos es conveniente realizar masajes profundos desde el principio. Si los implantes son rugosos, y especialmente si son anatómicos, se deben evitar los masajes, y es conveniente utilizar un sujetador deportivo que ayude a mantener la forma estable de las mamas durante las primeras semanas.

Después de la intervención, sobre todo en caso de que el implante se haya colocado por detrás del músculo pectoral, es conveniente realizar determinados ejercicios para facilitar que el músculo pueda relajarse y se pueda minimizar el dolor. Los estiramientos del músculo pectoral mejoran las molestias.  Los ejercicios se pueden realizar de forma horaria,  y consisten en juntar las palmas de las manos a la altura del ombligo y para luego ascender hasta por encima de la cabeza. Finalmente conviene estirar los hombros hacia atrás. Los ejercicios nunca deben ser vigorosos, y la actividad deportiva o extenuante se debe evitar al menos durante tres semanas. Los deportes que depende principalmente del músculo pectoral, como por ejemplo el tenis, deben evitarse al menos 3 meses.

Después de la intervención la mujer puede realizar vida normal, actividad deportiva, quedarse embarazada, dar la lactancia y viajar sin restricciones. En definitiva se trata seguir nuestros consejos para disfrutar con seguridad de los resultados de la intervención

Durante el seguimiento es frecuente que al principio los tejidos estén algo hinchados por el edema. El edema se absorber lentamente conforme transcurren las semanas. La absorción del edema se puede facilitar por medio de masajes de drenaje linfático, que solemos recomendar. Cuando el edema se va absorbiendo, el tamaño de las mamas disminuye ligeramente, aproximadamente entre un 15 y un 20% en nuestras pacientes. Nosotros utilizamos drenajes aspirativos para extraer el líquido que se acumula alrededor de la prótesis. Por ello nuestras pacientes suelen acumular menos edema que aquéllasque no usan redón.

Puede conocer un ejemplo del grado de satisfacción de nuestros pacientes AQUÍ.

El riesgo de reintervenir tras una cirugía  de aumento de mamas es imposible de eliminar. La causa más frecuente de reintervención es por hematoma. Tampoco se puede asumir que los implantes mamarios duren para toda la vida, y es necesaria una vigilancia del implante y continuar el seguimiento y evolución de la mama para corregir los cambios que por el paso de tiempo y la edad puedan surgir.

 

 ¿Pueden surgir complicaciones?

La contractura capsular (prótesis encapsulada) es una complicación que ocurre después de cirugía de implantes de prótesis mamarias, como forma anormal de cicatrización alrededor de la prótesis.  La contractura capsular puede afectar tanto a las intervenciones de reconstrucción de mama como a las intervenciones por motivo estético. La contractura capsular puede ocurrir entre el 0,5% y el 30% de las pacientes, según diferentes autores y estudios, aunque muchos factores pueden afectar al riesgo de contractura.

Después de una cirugía de aumento mamario se forma alrededor de la prótesis una cápsula, que no es más que una cicatriz alrededor del implante. Desafortunadamente en un pequeño porcentaje de pacientes la cicatriz puede endurecerse y ascender, por lo que la prótesis queda envuelta por una cicatriz dura.

Contractura capsular
Después de una cirugía de aumento mamario se forma alrededor de la prótesis una cápsula, que no es más que una cicatriz alrededor del implante. Cuando se produce una contractura de la cápsular, ésta se endurecer y asciende, y el efecto del implante resulta más artificial.
El mecanismo subyacente para la contractura capsular no se comprende por completo. Se han estudiado diferentes causas como por ejemplo estímulos inflamatorios con infecciones o hematomas, estímulos externos como la radioterapia y también factores dependientes de las prótesis mamarias como la superficie rugosa o lisa. La radioterapia tiene un claro efecto negativo, y se ha demostrado en numerosas ocasiones que la administración de radioterapia externa provoca la contractura capsular en grados muy severos.
La contractura capsular se puede clasificar en diferentes grados, de 1 a 4, según fue descrita por Baker. Sólo los peores grados, el 3 y el 4, necesitan de una valoración cuidadosa para decidir si es necesario una nueva intervención.

Contractura capsular según Baker.

Grado

Aspecto

Tacto

Actitud

I

Sano

Natural

Esperar

II

Sano

Firme

Esperar

III

Distorsión leve

Se palpa el implante

Esperar/

Cirugía

IV

Distorsión importante

Duro

Cirugía

La cápsula que se forma alrededor de la prótesis puede ser eliminada en el momento de intervenir la contractura capsular. Este procedimiento se realiza mejor bajo anestesia general. En general, para eliminar la cápsula no es necesario eliminar tejido mamario o de músculo pectoral, salvo que se encuentren infiltrados por silicona.

Existen distintas formas de realizar la incisión para corregir una contractura capsular. Por la areola puede ser complicado por ser una incisión pequeña. La vía más cómoda es la inframamaria. Existen diferentes estrategias sobre cuánta cápsula eliminar. En nuestra práctica, la contractura capsular y la rotura de implante, justifican eliminar la cápsula. Sólo en el caso que de el envoltorio se haya atrofiado y adelgazado de forma muy importante, respetaremos la cápsula para no poner en riesgo la piel.

Después de eliminar la cápsula, se realizan ajustes necesarios para colocar el nuevo implante mamario dentro del bolsillo, y durante las semanas siguientes se vuelve a forma una nueva cápsula. Tras la cirugía de la cápsula, es muy recomendable dejar colocados drenajes aspirativos ya que es frecuente la eliminación de abundante suero. Pasadas unas semanas se forma una nueva cápsula sana, aunque existe un pequeño riesgo de que vuelva a ocurrir.

Los implantes mamarios más modernos pueden tener menor riesgo de contractura capsular que los antiguos, debido a la mejora en la calidad del relleno de silicona. Existen datos contradictorios respecto a si los implantes lisos o rugosos tienen mayor o menor riesgo de contractura capsular. El posicionamiento de la prótesis por debajo del pectoral tiene menor porcentaje de contracturas que si se coloca debajo de la glándula.

¿Se pueden corregir las mamas tuberosas?

Las mamas tuberosas presentan una anomalía del desarrollo en la que la porción más inferior de la mama aparece constreñida, por lo que su desarrollo es muy pobre, y la glándula protruye anormalmente a través de la areola que aparece muy fina y grande. La mama adquiere entonces un aspecto tubular, constreñido o “caprino”.  Clásicamente las mamas tuberosas han constituido un problema y su corrección era sólo limitada, con pobres resultados estéticos debido a que la constricción mamaria puede producir una deformidad conocida como “doble burbuja”.

Una de las técnicas más extendidas para la corrección de la mama tuberosa consiste en el desdoblamiento de la glándula mamaria, descrito por Charles Puckett en 1990 (ver referencia). Esta técnica rellena la porción inferior de la mama, en su parte constreñida, con tejido mamario de la vecindad, lo que permite la expansión de esa zona de la mama. Seguidamente, por detrás de la glándula se coloca un implante mamario según las medidas deseadas. La incisión puede realizarse en el surco de la mama o en el borde de la areola. Normalmente el aumento mamario que se logra al introducir la prótesis corrige la desproporción entre la mama y la areola.

En casos muy severos, la areola puede ser muy grande y su tamaño se puede corregir disminuyendo su perímetro, lo que requiere una cicatriz adicional alrededor de la areola.

La expansión de una mama tuberosa mediante cortes radiales no consigue expandir el tejido mamario, por lo que terminada la cicatrización aparece de nuevo la constricción, aproximadamente 6 a 12 meses después de la intervención.

¿Pueden ocurrir cambios en la posición de los implantes?

Cuando los implantes mamarios adquieren una posición inadecuada, el resultado estético de la reconstrucción o del aumento mamario se ve muy limitado. Algunos factores se han relacionado con la posición anómala de los implantes mamarios, como por ejemplo la radioterapia, alteraciones en la cicatrización (contractura capsular), los implantes de tamaño inadecuado, malformaciones congénitas, o bien problemas técnicos.

La malposición puede ocurrir hacia arriba o abajo y hacia el medio o hacia el lateral. Cuando el desplazamiento se produce hacia el medio, ambas mamas pueden presentar un aspecto de “continuidad” que se conoce como sinmastia. La malposición a veces sólo es visible en algunas posiciones. Por ejemplo, la malposición lateral es más notable cuando la paciente se tumba, ya que el implante se desliza hacia el lateral y se producen hendiduras en el “canalillo” de la mama.

Asimetría de mama
La simetría es un aspecto importante del aumento de mama. A veces las pacientes tienen asimetrías que no conocían antes de la intervención. En otras ocasiones pueden aparecer o hacerse más notables tras la intervención.

La frecuencia exacta de la malposición no se conoce bien. Algunos autores han descrito hasta una 20% de malposición de distintos grados. Las casas comerciales han  descrito hasta un 6-8% de reintervención por mala posición de los implantes.

El tratamiento de la malposición de implantes mamarios suele ser quirúrgico.

La manipulación externa de los implantes no es aceptable como tratamiento ya que supone un elevado riesgo de rotura de implante.Lo mejor es prevenir la malposición mediante una disección quirúrgica ajustada al tamaño exacto y localización deseada del implante. El descenso del surco submamario debe ser muy conservador cuando se utilizan implantes rellenos de suero fisiológico ya que éstos suelen descolgarse. Para evitar la desviación lateral se debe mantener la disección por delante de la línea media axilar.

Las prótesis mamarias pueden tener una vida limitada. La rotura de una prótesis mamaria (conocida como rotura intracapsular), se debe a que se rompe el envoltorio sintético que contiene la silicona. La silicona que más se utiliza en la actualidad es de tipo “alta cohesividad”, lo que no evita que la silicona pueda salir hacia lugares fuera de la mama, como los ganglios de la axila.

La presencia de una prótesis mamaria rota necesita ser solucionada. Si bien no es una urgencia médica, es una situación que no se debe dejar pasar, ya que aumenta el riesgo de que aparezca silicona en otras localizaciones.

Aumento de mama

El momento del recambio de la prótesis mamaria es muy adecuado para tratar algunas deformidades que tienen que ver con el paso del tiempo, como la caída del pecho, o bien se puede aprovechar para corregir alguna deformidad debida a contractura capsular.

En cualquier caso, resulta aconsejable iniciar un control de las prótesis mamarias entre los 3 y 5 años después de la intervención inicial para mayor seguridad y tranquilidad de las pacientes. Pincha aquí para conocer más cómo es el seguimiento de los implantes de mama.

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