La liposucción es uno de los procedimientos más frecuentes en cirugía estética. Se trata de extraer la grasa del cuerpo para corregir los depósitos exagerados que alteran el contorno de ciertas zonas. Esta técnica ayuda a que las pacientes mejoren su perfil en las zonas donde más grasa se deposita, como por ejemplo las caderas (conocidas también como cartucheras).

La liposucción acompañada de dieta, ejercicio y un estilo de vida saludable proporciona resultados excelentes.

Las técnicas de liposucción han mejorado notablemente desde los años ’70 hasta a actualidad. Es importante saber que la liposucción no sirve para adelgazar o perder peso, sino que la liposucción es una técnica complementaria que ayuda a moldear el cuerpo.

Los instrumentos de liposucción han ido evolucionando, así como las técnicas de anestesia, infiltración y los cuidados después de la cirugía.

¿Cómo se prepara una liposucción?

Las pacientes que desean una liposucción deben tener en cuenta algunos detalles básicos:

  1. Los mejores resultados de liposucción se obtienen en pacientes menores de 50 años, ya que la piel más joven tiene más posibilidades de adaptarse al nuevo contorno.
  2. Las pacientes fumadoras deben abandonar el tabaco o reducirlo al mínimo posible (3 cigarrillos/día) durante al menos 3 semanas antes de la intervención, reduciendo así el riesgo de infecciones en la grasa tras la interveción.
  3. Se debe evitar la toma productos de herbolario  y/ o medicamentos que puedan alterar la coagulación de la sangre desde una semana antes de la intervención.

¿Cuáles son las zonas de liposucción?

Los mejores resultados se obtienen en los depósitos localizados de grasa.

Las zonas susceptibles de ser tratadas en  una liposucción son:

  • Las zonas de la cadera o “cartucheras“, la parte más baja de la espalda y la cara interna de los muslos: son zonas típicas de grasa muy localizada, que responden de forma excelente a la liposucción.
  • También responden con buenos resultados,  otras zonas de depósitos grasos como la parte alta de la espalda, la cara interna de las rodillas, la zona de la papada y la cintura (en este últmo caso, el contorno depende también de la grasa que haya en el interior del abdomen). La zona del abdomen es también una buena zona para realizar liposucción, aunque primeramente hay que descartar la existencia de pequeñas hernias alrededor del ombligo o debilidades el los músculos del abdomen , por lo que, en caso de duda solemos recomendar la realización de una ecografía de la pared abdominal.
  • Las zonas donde es más difícil conseguir buenos resultados y que tienen más riesgo de complicaciones, son la cara anterior de los muslos, la zona baja de las nalgas donde empieza el muslo (también conocida como “la banana”), los brazos y los tobillos. En estas zonas se debe aplicar con mucho cuidado ya que existe un riesgo de dejar hundimientos y por tanto un peor resultado estético.

Cuando la grasa es difusa, la liposucción tiene menos efecto y puede producir hundimientos.

¿Cómo se realiza una intervención de liposucción?

En primer lugar, delimitamos las zonas a tratar, pintando algunas marcas sobre la piel, para después,  colocar a la paciente bajo una manta de calor evitando el frío del quirófano y de la propia intervención.

La liposucción es una intervención que se puede realizar tanto con la paciente despierta como con anestesia general.

Seguidamente introducimos, por una mínima incisión en la piel,  una cánula de infiltración, como la que aparece en la imagen. Se trata de un tubo metálico,  muy fino, que no pincha y que tiene unos agujeros, por los cuales hacemos pasar un suero conocido como solución de Klein junto a un anestésico local. Dejamos pasar 10 a 15 minutos para que haga efecto la anestesia y poder iniciar la liposucción.

Cánulas de infiltración
La liposucción necesita una primera fase en la que se introduce líquido de infiltración para preparar los tejidos

La zona de infiltración es un poco más extensa que la zona que vamos a tratar, para poder, sin producir molestias a la paciente, realizar liposucción el  las zonas limítrofes, evitando así que  se pueda notar un “escalón” entre la zona tratada y la zona sin tratar.

Gracias  a la anestesia local, las pacientes pueden permanecer despiertas, no obstante, si la situación lo aconseja, por nervios, ansiedad o incomodidad de la paciente, se puede realizar con anestesia general.

La infiltración dejará anestesia en la zona hasta casi doce horas después, lo que permite un gran confort .

Continuamos, extrayendo, poco a poco, por medio de la cánula de succión,   la grasa localizada hasta que consigamos que el contorno de la paciente quede moldeado y liso.

Liposuccion
Cánulas de liposucción tipo “Mercedes” y de dos agujeros. La cánula Mercedes se aplica en zonas profundas, mientras que la de dos agujeros se utiliza en zonas superficiales.

En los últimos años, las cánulas de liposucción se han hecho cada vez más pequeñas, (2-3 mm), produciendo así menos traumatismos.  Requieren un mayor número de pasadas y mayor dedicación, en tiempo, a cada zona, pero a su vez, nos permiten un mayor control de la cantidad de grasa extraída y que la extracción sea más homogénea, con lo que evitaremos los defectos que se pueden producir  con cánulas más gruesas.

Al terminar la intervención,  dejamos abiertos los orificios por donde han entrado las cánulas, con el objetivo de que, al drenar poco a poco  el líquido sobrante de la  tumescencia por esos agujeros, la paciente se vaya deshinchando.

Finalmente,  colocamos una faja de compresión y recomendamos a la paciente que en dos horas  comience a caminar por la habitación. Salvo circunstancias especiales, la paciente  suele irse a casa en el mismo día.

¿Cuáles son los riesgos de la liposucción?

Como cualquier intervención quirúrgica, tiene riesgo de infección y hematoma, por lo que proporcionamos prevención antibiótica y aplicamos adrenalina durante la liposucción.

También puede existir un riesgo de formación de trombos en las venas de las piernas, para evitarlo, utilizaremos medias de compresión mediana y pediremos a la paciente que comience a andar desde el mismo día de la intervención.

La complicaciones estéticas más frecuente de la liposucción son la flaccidez cutánea y la aparición de hundimientos en la piel.

Al realizar una liposucción estamos vaciando de contenido la piel, si somos muy agresivos o realizamos una incorrecta técnica, la piel  corre el riesgo de quedar fláccida, por lo que termina descolgándose, y el resultado  es insatisfactorio tanto para la paciente como para el médico. Para que ésto no ocurra, es necesaria una  cicatrización en la que la piel se retraiga y se adapte  bien a la nueva forma del cuerpo. Eso ocurre más  fácilmente cuanto más joven  y elástica es la piel de la paciente y   cuanto más superficial (más cerca de la piel) es la liposucción.

La liposucción cerca de la piel tiene el riesgo de que quede una marca por hundimiento, si  no se realiza la técnica con cuidado y la cánula pasa justo por debajo de la piel.  Lo mismo puedo ocurrir cuando realizamos un vaciado excesivo.

Para evitar ambos defectos estéticos lo mas importante es realizar una técnica cuidadosa y tener claro que es preferible quedarse corto a excederse ya que si la técnica ha sido insuficiente en alguna zona concreta, siempre es fácil realizar un repaso bajo anestesia local.

¿Qué pasa después de la intervención?¿Cuándo se ven los resultados?

Al terminar la cirugía se viste a la paciente con una prenda de compresión específica. Se trata de una faja de compresión como la que se ve en la imagen.

Faja
Ejemplo de faja de presoterapia para liposucción, de la marca Crisvi.

Habitualmente mantenemos la faja día y noche durante 4 semanas, y después durante el día durante 4 semanas más, aunque solemos recomendar a las pacientes que para acelerar la absorción de hematomas la conserven incluso hasta seis semanas.

Las fajas como la de la imagen se pueden encontrar en centros especializados como Crisvi.  Es recomendable tener una de recambio ya que se suelen manchar bastante en los primeros días, con el líquido de tumescencia que drena a través de los orificios de las cánulas de liposucción.

Es frecuente que las pacientes durante las primeras visitas no aprecien un cambio muy notable. Es más, pueden sentir más hinchazón y encontrarse algo incómodas con la faja.

Los resultados se verán mejor transcurridos seis meses.