El procedimiento reparador para corregir los labios menores exageradamente amplios se denomina labioplastia.

La presencia de unos labios menores muy grandes puede provocar cierta pérdida de autoestima o hacer sentir importantes molestias durante las relaciones íntimas o la práctica de deporte cuando los labios menores exceden a los labios mayores. Esta situación puede ser además causa frecuente de irritación local y discomfort con cierto tipo de ropa. La labioplastia permite la corrección de esa situación, reduciendo el límite de los labios menores por dentro de los labios mayores.

Flor
En la hipertrofia de labios menores se produce un exceso de piel que sobrepasa el periné femenino, produciendo notables molestias en la vida cotidiana de la mujer

La causa de la hipertrofia de labios menores se desconoce. Generalmente ocurre desde el nacimiento, pero es más notable después la adolescencia. Algunas mujeres pueden notar cambios con el embarazo e incluso con la edad.

En la actualidad, la técnica más extendida es la eliminación de una porción de labio menor en forma de “V” respetando el borde. Se puede determinar cuánto tejido hay que quitar y se debe volver suturar el labio, consiguiendo  un resultado muy ajustado de tamaño. La reparación y cierre de dicha “V” se debe realizar en 3 planos: piel externa, subcutáneo y piel interna. Al reparar los tres planos disminuimos el riesgo de un problema en la cicatriz.

Además de la cirugía de los labios es necesario tener en cuenta otras variantes anatómicas que pueden influir en el resultado final de la cirugía :

  • Labio posterior alto, es una pequeña elevación en la parte más declive de la comisura posterior. Su presencia no es un problema en sí mismo, pero se debe tener en cuenta en la reducción de labios para no dejar una entrada demasiado estrecha.  Se puede corregir fácilmente mediante z-plastias locales.
  • Capuchón del clítoris bajo, también tiene fácil solución mediante una resección de la piel sobrante.

La reducción de labios menores puede realizarse bajo anestesia local y sedación, como procedimiento ambulatorio. Los días siguientes a la intervención puede hacerse vida casi normal, aunque al final de la tarde pueden aparecer algunas molestias o hinchazón. En aproximadamente seis de semanas se puede retomar la vida de relación.

Existe el riesgo en pacientes fumadoras de que el tabaco altere la cicatrización, y algunos puntos de sutura se pueden infectar. Cuando la cicatrización es incorrecta, se suele acompañar de una pequeña fístula. Las fístulas tienen buena solución con intervenciones mínimas bajo anestesia local.

Ref: 10.1097/PRS.0b013e31818a9b25