Una de las principales dudas que surgen durante la planificación del aumento de mamas es qué tamaño de implante y qué tamaño de pecho es deseable.

En muchas ocasiones, las pacientes acuden a una consulta de cirugía plástica solicitando unas prótesis de 300 o una talla 95. Sin embargo, en realidad esa medida de 95 centímetros sólo se refiere al contorno del tórax, y no al tamaño de la mama. El tamaño de la mama se suele designar por la “copa” de sujetador, con letras en orden creciente “A”, “B”, “C”,…

 ¡IMPORTANTE!

En España los fabricantes de sujetadores se guían por la talla francesa de la copa.

Gracias a los nuevos implantes de gel de alta cohesividad se ha logrado el mantenimiento de excelentes resultados estéticos. Y este cambio ha modificado también la manera de elegir los implantes. La medida principal para la elección de las prótesis de mama es el ancho de la mama.

Para mantener la armonía existen diferentes “proyecciones”. La paciente quiera que se note más el aumento puede optar por una mayor proyección, mientras que aquéllas que prefieren que no se note tanto, pueden optar por proyecciones moderadas. Los aumentos moderados permiten a la mujer tener unas formas más femeninas sin que “se note” que se han operado.

Las mamas de tamaño moderado suelen aguantar mejor  el paso del tiempo. Las mamas más grandes y pesadas tienden a caer más con los años, mientras que las más pequeñas tienen más probabilidades de conservar su forma. Además la piel que se ha estirado mucho sufre cierta atrofia, por lo que el resultado es menos natural y la prótesis se nota más.